El dispositivo convierte cualquier televisor en un receptor conectado.
El Google TV, la nueva criatura del gigante puntocom, está a
punto de salir del cascarón. Tras años de desarrollo técnico, la
compañía estadounidense ha decidido acabar con todos los rumores y
autorizar a Sony, fabricante del dispositivo, para que presuma a sus
anchas con el nuevo concepto de televisión inteligente.
La
irrupción del Google TV promete cambiar los hábitos del consumo
televisivo, así como revolucionar el sector de electrónica de consumo,
algo a lo que ya se han ido preparando los principales fabricantes de
televisores. Ante esa amenaza latente, los competidores de Google han
afinado sus respectivas tecnologías para facilitar la conexión de la
caja tonta a Internet. Así, Samsung, LG, Toshiba, Philips llevan tiempo
trabajando en este tipo de productos y no tardarán en responder a la
ofensiva de Google y Sony, sin olvidarse de previsibles escarceos que
Apple realizará en breve en este segmento de negocio.

Según desveló ayer Google, el equipo costará 199 dólares (alrededor
de 160 euros) y constará de un set top-box y un mando a distancia. Lo
primero es una pequeña caja capaz de convertir cualquier televisor en un
dispositivo conectado a Internet -a través de la puerta de Google-, lo
que incluye el acceso a la tienda de aplicaciones Google Play, Youtube,
navegación web y las decenas de servicios diseñados por el gigante de
Mountain View. Por su parte, el mando a distancia es un compendio de
virtudes. Además de teclado completo para navegar, twitear, participar
en las redes sociales o responder correos electrónicos a través del
televisor, el gadget incorpora el sistema de reconocimiento de voz
que muy pronto cambiará la forma en la que las personas se
interrelacionan y se hacen entender con las máquinas.
El Google TV de Sony, cuya denominación técnica es NSZ-GS7, agrupa
todas las aplicaciones, herramientas online y acceso a contenidos
digitales favoritos que los usuarios demandan. De esa forma, los
responsables del dispositivo confían en convertirlo en el nuevo rey del
salón.
Entre otros detalles, los usuarios de Google TV podrán acceder a
un catálogo de más de 100.000 títulos de películas y series de
televisión, a través de un videoclub online, que competirá directamente
con los de Apple TV y Samsung. Dicho servicio audiovisual, al mismo
tiempo, compartirá suscriptores con otras plataformas de contenidos,
entre las que sobresale Netflix.
Fuente: www.eleconomista.es